domingo, 2 de diciembre de 2012

Sólo así lo entenderás.

- ¿Qué te pasa?
+ No sé como decírtelo...
- Intenta explicarlo…
+ Es difícil, pero a ver... Siéntate en el columpio, hazme caso, por favor, solo así lo entenderás...
- Ya estoy en el columpio, ¿Ahora qué?
+ Comienza a columpiarte, una vez cogido impulso... cierra los ojos. ¿Notas esas cosquillas en el estomago? A mí no me hace falta columpiarme para sentirlas... las tengo cada vez que te veo, cada vez que me hablas, cada vez que oigo tu nombre...
- Buff… de verdad. No sé qué decir...
+ No pero aun no acaba... ¡No abras los ojos, sigue cogiendo impulso! Ahora... Suelta una mano!
- ¿Para qué? ¿Tú quieres matarme?
+ Hazme caso, confía en mí… Suelta una mano.
+ ¿Has visto que sensación? Parece que te vayas a caer, se te corta el aire y se te acelera el corazón...
eso me pasa cada vez que te separas de mi, cada vez que te noto distante...
- Pero...
+ No digas nada, no abras los ojos déjame impulsarte, y solo abre los ojos cada vez que estés arriba, y mira al cielo ¿Vale?
- ¿Y esto? ¿Cual es esta sensación?
+ Solo contigo, siento que toco el cielo, siento que vuelo, me siento en las nubes...
- .. ¿Tanto me quieres?
+ Nunca, por nada de este mundo, dejaría de columpiarme.

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