Hay momentos en que hasta a los mejores les cuesta entregarse.
A veces nos sorprende, que en muchas ocasiones
nos permitan renunciar a esa entrega,
porque entregarse es complicado.
Y otras nos sorprende, lo profundamente que nos hemos entregado.
Porque entregarse de verdad
requiere esfuerzo y sacrificio, y por ello a veces
aprendemos del modo más duro
que hay que sopesar muy bien nuestra entrega.
A veces nos sorprende, que en muchas ocasiones
nos permitan renunciar a esa entrega,
porque entregarse es complicado.
Y otras nos sorprende, lo profundamente que nos hemos entregado.
Porque entregarse de verdad
requiere esfuerzo y sacrificio, y por ello a veces
aprendemos del modo más duro
que hay que sopesar muy bien nuestra entrega.
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