Límitate a una mirada complíce, un abrazo, un beso.
Y entonces puede que entiendas que la vida pasa mejor
en silencio , y que en las mejores alegrías sobran las palabras.
Cuando llega el momento en el que empiezas a preguntarte esto,
miras la vida de otra forma, y piensas que tál vez
si te hubieras quedado callada todo habría salido mejor,
y piensas una y otra vez las palabras que hubieras cambiado,
o lo que no hubieras dicho.
Nada, ya no digas nada, solo espera,
dicen que el tiempo pone cada cosa en su lugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario