viernes, 23 de noviembre de 2012

Te quiero así, sin condiciones.

Quiero que me oigas, sin juzgarme. Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme. Quiero que me mires,
sin proyectar tus cosas en mí. Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras. Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más
te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy puedes contar conmigo.
Sin condiciones.


Pero a cambio te daré lo que quieres. Alguien que te quiera así tal y como eres.
Alguien con quien compartir tu vida, que ría en los buenos momentos pero que te regale su abrazo cuando necesitas consuelo. Alguien que se preocupe por ti pero que te cede tu espacio confiando en que de vez en cuando pensaras en mi. Alguien que no es que te tienda una mano cuando estas en apuros, es que te da una mano, la otra y si no es suficiente no le importa caerse contigo. Alguien que sabe como te sientes con un simple golpe de vista, a la que no le hacen falta palabras para hablar, y es que un silencio lo dice todo pero a la vez esconde mucho mas.
No te haré dudar, no provocaré desconfianza…
Sabes que es así, es esto y mucho más, pero ya veo que no quieres verlo y si es verdad que lo ves, yo no veo nada. Seguiré siendo yo misma porque es lo que te gusta y de lo que alguna vez te llegaste a enamorar.
Pero ya es hora de crecer, de creer en uno mismo y luchar por lo que realmente quieres.
Hasta que ya no te queden fuerzas, ni motivos para seguir luchando, hasta que no recuerdes su aroma, ni el tacto de su piel, el color de sus ojos, su voz, sus besos, la forma en la que sonríe, en como mira la vida…
Hasta que oír su nombre o sentirle cerca no haga que te estremezcas, hasta el final…

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