Es lo que te da libertad en un momento de pena.
Es lo que te acaba de enamorar de ese chico al que tanto amas.
Es esa mueca que te hace sonrojarte si te la envía él.
Es una señal que te puede alegrar el día, la semana
o incluso la vida. ¿Que harías sin una sonrisa?
Yo nada, porque ese pequeño gesto es lo que marca
el antes y el después de un día de dolor, rencor y sufrimiento.
Porque yo por una sonrisa daría mi vida y mi locura.
Siempre se sonríe en los mejores momentos, por eso...
a veces es bueno reír en lugar de llorar.
Y es que nunca faltan razones por las que sonreír,
ni en los peores momentos, así que ¡búscalas!
Y no esperes a que ellas te encuentren.

No hay comentarios:
Publicar un comentario